Una colección de pulseras creadas en Mallorca para acompañar el día a día. Joyas donde la forma, la materia y el significado encuentran su propio equilibrio.
Hay joyas que casi olvidamos que llevamos. Y otras que aparecen una y otra vez a lo largo del día.
Una pulsera acompaña nuestras manos, nuestros gestos, la forma en la que tocamos, escribimos, trabajamos o sostenemos aquello que importa. Está cerca, visible, en movimiento. Quizá por eso siempre nos ha gustado pensar en la muñeca como un lugar especialmente íntimo para llevar una joya.
En esta colección conviven distintas formas de entenderla: piezas esenciales, símbolos, cristales, palabras o diseños que simplemente nos gusta llevar cerca.
Pulseras creadas para formar parte de tu manera de estar en el mundo